Libertad de Circulación de Personas: VISA PARA UN SUEŇO?
He estado pensando en como hacer una conexión de este tema con los que he venido tratando, y pienso tratar en el blog, aunque veo muchos puntos comunes no hay un hilo conductor evidente, asi que decidi asumirlo y simplemente aceptar que lo incluyo en el blog porque AJA!!, por que me parece importante reseñarlo.
En estos días han sido noticia los trámites y negativas irracionales a que son sometidos los colombianos que acuden al consulado español a solicitar una visa para viajar a ese país. La situación ha adquirido dimensiones críticas por que está en el marco de un gran evento cultural programado en Zaragoza y que debía convocar a artistas colombianos de todo tipo, muchos de ellos han visto disturbada su participación o incluso fracasado su viaje por la política de concesión de visas del consulado español en Bogotá.
En carne propia viví un trámite ilógico y disturbador hace dos años cuando mi familia y yo nos trasladábamos por un peíodo de estudio a Barcelona. Con el ánimo de unir mi voz a la de los otros que estamos escuchando y con la esperanza de que esto consiga cambiar algo comparto mi via crucis personal con ustedes.
Ya han pasado dos años de eso, pero lo conservo escrito con un alto nivel de detalle por que al llegar a mi Universidad en Barcelona y contar la odisea, Blanca Vila, profesora de la UAB que trabaja temas de derecho comunitario y especialmente de ‘libertad de circulación de personas’, le pareció que era un ejemplo ideal para su clase, para explicar precisamente situaciones extremas y me pidió que la pusiera por escrito cuando aún lo tenía fresco, el resultado: un recuento detallado en tres páginas que debía servir de caso de estudio en su clase.
El que tenga tiempo dele una ojeada, el que no le resumo: Cuando solicitamos la visa mi esposo y yo por ser estudiantes, gracias a un convenio entre los dos países, podiamos retirar la visa en 3 días hábiles, pero en el caso de nuestra hija (que en ese momento no tenía 1 año de edad), como cualquier colombiano, se debía surtir un requisito adicional: Chequeo antiterrorista en una base de datos especial ubicada en Estrasburgo que se exige a todas las personas que desean viajar a los paises Schengen (requisito consecuencia del 11S que asumia la potencialidad terrorista de todo colombiano). Es decir, la aprobación de su visa tardaría todavía 20 días más por un trámite a todas luces ilógico: Terrorista internacional una bebé de 11 meses!.
El recuento es detallado sobre las múltiples visitas y filas en el consulado, pero en esencia lo que pasó fue que esos 20 días estaban convirtíéndose en un plazo no definido que amenazaba con hacerme perder mi visa pues mientras la de la niña no salía, la mía se vencería si no me presentaba antes de 3 meses en Barcelona. Mientras que por un lado me decían que la visa estaba lista por otro decían que debía esperar en mi casa sentadita la llamada que informara que la visa estaba preparada para retirarla. Al final mi historia tiene final feliz, pero más por mi insistencia y suerte que por un trámite transparente y abierto por parte del consulado.
Hoy que leo todas las historias que ha desatado la movilización de colombianos a la semana de la cultura de Zaragoza me uno a las quejas, a los reclamos y pido en nombre de la dignidad humana, del derecho humano a la igualdad, a la familia, a la cultura, a la educación, a lo que se les ocurra, que HAGAMOS ALGO!! Yo todavía tengo la sensación de que nuestra historia fue parte de una artimaña interna del consulado para sin negarnos la visa evitar que viajáramos en familia y así ‘garantizar’ el regreso del que se va (fíjense que en la editorial del tiempo hay una referencia que me avala).
Vaya mundo el de hoy que da libertad total al capital pero pone todo tipo de barreras a las personas.
Ojalá esto fuera una situación aislada pero la exigencia de visas a los colombianos se ha convertido en regla general, hasta Ecuador y Panamá están pensando seriamente en exigírnosla. ¿Podemos hoy por hoy pensar seriamente en competir internacionalmente si cualquier desplazamiento es una tortura?
Es fácil decir que mejor me quedo en casa y no voy a donde no me quieren, pero ¿no estamos con eso condenándonos como personas y como país a aceptar ser unos parias? Renunciar a viajar, a estudiar, a conocer, a vender fuera, a participar en eventos culturales, en eventos promocionales, no es acaso aceptar que no tenemos derecho a movernos nosotros por ser colombianos en un mundo en el que cada día es más facil moverse. O mejor, ¿tienen derecho los demás a aislarnos?


Bianca dijo
NO HAY DERECHO...
definitivamente se de que estas hablando lei tu odisea en word y fue muy desagradable y eso que te puedes dar por bien servida pues hay peores, yo vivo en Alemania y soy Colombiana , mi esposo es Americano y no te imaginas todo lo que mi hizo la Embjada Americana, recuerdo un programa de humor en donde un pobre campesino iba de oficina en oficina buscando un certificado de paz.. de verdad que asi me sentia.. este aislamiento discriminatorio es terrible es a todos los niveles, para contarte algo mas, uno meses atras viaje a Colombia con mi bebe de 18 meses por medio de IBERIA, no te imaginas como trataban a todos los pasajeros y si es verdad venia bastante gente humilde en el vuelo pero eso NO es razon para humillarlos de esa manera y hacer burlas de los pasajeron que yo te aseguro escuche por estar en el primer puesto con el bebe..
Yo no adminto las injusticias.. asi que si decides unirnos.. dejame saber!! muy bueno el articulo..!
Bianca
28 Noviembre 2005 | 04:23 PM